Blancos

  • Chardonnay Brillante y dorado pálido. Notas cítricas, de piña y de manzana. Paladar chispeante y sabroso que refresca e invita a un nuevo trago.
  • Chardonnay fermentado en barrica Excitante tono dorado. Dominio de fruta tropical, madreselva, manzana madura, y unas notas de vainilla al fondo, lejano reflejo de su estancia en barrica. Paladar untuoso y consistente que termina en un delicado y elegante recuerdo frutal.

Rosados

  • Rosado Garnacha Suave color entre fresa y frambuesa. Dulzura de aromas que recuerdan a las golosinas de nuestra infancia mezclado con algún tono cítrico que lo hace excitante. Ligero pero sabroso y con una acidez que lo convierte en refrescante. En resumen, un vino placentero que “quita la sed”

Tintos

  • Merlot Bonito color púrpura suave. Notas de café en grano, chocolate blanco, ciruelas y picotas. Cuerpo medio, buena acidez y una elegancia de final de boca difícil de encontrar en vinos jóvenes como este.
  • Tempranillo Sugerente tono granate. Notas de regaliz dulce y moras. Un tanino presente pero suave. Boca fresca, fácil de beber, pero complejo y de largo final.
  • Cabernet sauvignon Profundidad de color. Notas de frutos negros, aderezados con chocolate y una ligera deliciosa nota tostada. Redondez y golosidad en boca. Una curiosa mezcla de complejidad de registros de cata y de sencillez en el trago.